Por qué existimos
Manifiesto
Mira la Obra nace de una sospecha: que el universo está demasiado bien hecho como para no preguntarse por quién lo hizo.
No venimos a hablarte de religión
Mucha gente está cansada de que le hablen de Dios con un libro en la mano y un dedo levantado. Lo entendemos. Por eso aquí no hay templo, ni doctrina, ni nadie que te pida que creas a la fuerza.
Aquí miramos la obra: el universo, la luz, el ADN, las leyes de la física. Y nos hacemos la pregunta más antigua de todas: si hay una obra, ¿hay un autor?
La ciencia como forma de mirar
Cada vez que la ciencia descubre cómo funciona algo, encuentra orden, precisión y un lenguaje que se puede leer: matemáticas en las galaxias, un código en cada célula, un universo que tuvo un comienzo. Muchos de los científicos que hicieron esos descubrimientos (Newton, Planck, Lemaître) creían que estaban leyendo la mente de alguien. Otros no. Te contamos lo que dijo cada uno, con sus palabras exactas.
La ciencia no reza. Pero cuando descubre cómo empezó todo, ¿no está leyendo las notas de quien lo empezó?
Todas las tradiciones, una misma intuición
La Biblia es un libro poderoso, pero no es el único que habla del origen. La Cábala, el Talmud, el Corán, los Vedas y el Tao, culturas separadas por siglos y océanos, intuyeron cosas parecidas sobre una inteligencia detrás de todo. Las leemos juntas, con respeto, sin pedirte que elijas una.
Lo que prometemos
Honestidad
Nunca te diremos que algo «prueba» a Dios. Te mostramos huellas y la conclusión es tuya.
Fuentes
Cada cita es exacta y lleva su fuente, para que puedas comprobarla.
Respeto
Creyentes, agnósticos y ateos son bienvenidos. Aquí se pregunta, no se juzga.
¿Coincidencia… o firma?
Esa es la única pregunta que te dejamos cada semana. Si quieres pensarla con nosotros, únete aquí. Y si conoces a alguien que está buscando, compártele esto.